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domingo, 7 de octubre de 2012

Crónica: Therion (Sala Rock Star Live, Barakaldo - 06.10.12)

 Después de varias tentativas fallidas y el concierto en el que vi a Thomas Vikström y a Christian Vidal en Oviedo (que sirvió para que me entrase el apetito) POR FIN tuve la oportunidad de ver a Therion en directo. Supongo que no hace falta que os cuente que estaba eufórica, pletórica, extasiada.  Ahí va mi crónica y algunas fotos que hice.
Los suecos - y argentino - están celebrando sus 25 años y presentando su nuevo álbum, "Les Fleurs Du Mal". Como el propio Christofer Johnsson dijo, no sacaron un álbum de grandes éxitos, sino un disco raro en francés. Los de la discográfica no quisieron producirlo (y eso que está muy bien) y tuvo que hacerlo la propia banda. Toda una historia. Pero vayamos al tema.

Christofer Johnsson
Las luces se apagaron, pero en la oscuridad percibíamos cómo los miembros de la banda entraban uno a uno. Gitos, aplausos. Nos volcamos desde el primer momento. Y es que se nos hace difícil pasar por alto que Therion es la banda pionera en el metal sinfónico, y una de las agrupaciones más creativas y a la vez más extrañas (en el buen sentido) del género. La intro, clásica,  fueron los primeros compases de O Fortuna, seguidos por Poupée de cire, poupée de son. Continuaron con más, como Son Of The Sun o Via Nocturna, hasta llegar a la trágica J'ai Le Mal Du Toi, precioso dúo Vikström-Lewis (entre los que hay muchísima química en el escenario - mordedura acá, palmadita allá, etc.).

Lori Lewis, Thomas Vikström
No pude quitarme la sonrisa de la boca en todo el concierto. ¡No podía creer que estuviese allí, en primea fila, viendo a una de mis bandas favoritas! Reconozco que, en algún momento, me quedé mirando a mr.Vikström (quien, debido a la ausencia de Snowy, se ocupó de todas las voces masculinas) con demasiado ensoñamiento y fijeza (¡qué voz de tenor, madre mía!). Cuando caía en la cuenta, cambiaba y me dedicaba a observar a Christian Vidal (grande!) y a Christofer Johnsson, que para algo lo tuve en frente casi todo el rato. ¡Qué genio! Y para quien se interese por la moda, iba genial, con sombrero de copa, levita, chaleco, gafas de sol redondas, etc. Muy steampunk/bohemio. Parecía contento, satisfecho de lo que esos 25 años al frente de Therion habían dado de sí.

Christofer Johnsson

Christian Vidal
 Siguieron Abraxas, Vanaheim y Lemuria. Esta última fue en semi-acústico, muy aplaudida y con el público haciendo de coro. Tocaron otros temas, siempre bien recibidos, como Gothic Kabbalah o The Siren of The Woods, pero casi me muero cuando empezó Land Of Canaan, un hermosísimo tema del Sitra Ahra, en el que hay un poco de todo. Otro gran momento fue The Rise Of Sodom and Gomorrah, temazo donde los haya, que gana muchísimo en directo. Las "últimas" fueron Une fleur dans le coeur y Son Of The Staves Of Time.

 

Nadie creía que fuesen a dejarnos así. De ninguna manera. Nos pusimos a gritar el nombre de la banda hasta que reaparecieron con el primer encore, The Woundorous World of Punt y The Blood of Kingu. Y otra vez abandonaron el escenario, pero seguía sin colar. Queríamos más. Teníamos la certeza de que había más. Efectivamente, después de unas palabras de Christopher Johnson, nos deleitaron con To Mega Therion, clásico entre los clásicos de la banda. Entonces sí que llegó el momento de la despedida, por mucho que nos pesara.

Sólo dos palabras: Thomas Vikström
Después de llevarme el disco, tuve que hacerme un sitio entre la horda de fans que, como yo, quería hacerse una foto con Christofer y felicitarle por el gran show. Qué majo y qué paciente. Consegido. Christian Vidal (que no quería nada de mariconadas) también salió del backstage, y también cayó una foto. Minutos (o una eternidad) más tarde, se presentó Thomas Vicstöm en persona (todas las chicas a él, más o menos), tres cuartos de lo mismo. Jajaja, ya os imagináis la ilusión que me hizo.
Al final, pasada la gran noche, vuelta a casa y a la vida real...  y al los trabajos para la Facultad ;)

Foto de familia... pero, ¿dónde anda el batería?

jueves, 3 de mayo de 2012

Crónica: Queen Symphonic Rhapsody - Oviedo


Cuando leí que en el Teatro Filármonica iba a celebrarse un concierto de "Queen Symphonic Rhapsody" en el que participarían Thomas Vikström, Mats Levén, Michele McCain y la soprano Glaciela Armendariz, me dije "Éste no me lo pierdo". 
Antes del concierto, vi de refilón, en la entrada lateral del teatro, a Thomas Vikström, el hombre estaba asomado a la puerta, a punto de encender un cigarro. Primero pasé de largo pensando "Madre mía, es él, es él, ¡ES Él!!". Casi no había nadie a aquellas horas: fue mi oportunidad. Me comí mi timidez y fui a saludarlo, llamándolo por su nombre y con una sonrisa de oreja a oreja. Hablé con él un poco, fue muy amable: un par de apretones de mano e información sobre fechas de Therion en España en octubre (!). Le comenté entonces que iría, seguramente, al concierto de San Sebastián. Me despedí y no le pedí una foto para tener una excusa y poder volver a verlo en la salida, muajaja.
Una presentación rápida por si alguien ahora piensa, "Pero ser, quién es ése Vikström? Ésa es la cuestión", pues os diré que es el cantante de Therion (banda sueca de metal sinfónico que recomiendo a quienes les guste la mitología y el ocultismo), uno de mis cantantes favoritos (tiene toneladas de carisma y una voz preciosa, como un cruce entre la de Klaus Meine y un cantante de ópera, por describirla de alguna forma). Una imagen vale más que mil palabras:
El concierto estuvo muy bien, con la One World Symphonic Orchestra dando caña y la más que acertada selección de intérpretes. Sorpresa de última hora fue para mí ver a Christian Vidal, a quien se veía muy animado, de Therion también (mucho componente de Therion, ¿no? Acierto), a la guitarra. Merece bien una mención, buen trabajo, sí señor, al igual que toda la Rock Band.
Si no me equivoco, el show comenzó con la genial "Is This The World We Created", muy bien interpretada por Glaciela Armendariz - preciosa voz y muy aplaudida actuación. Pero más ovacionada fue la impresionante Michelle McCain. Mats Levén (quien se encargó de los temas más cañeros) estuvo a sus anchas, y lucía una de esas camisetas con la cara de Charlie Sheen. Y si hablamos de vestuario, hay que mencionar cambios constantes, sobre todo los de Michelle McCain (quien nos cautivó desde el primer momento) y los de Thomas Vikström (que empezó muy rocabilly y terminó con ese look tan "therioniano" con camisa abullonada y levita militar estilo antiguo) Si os soy sincera, no recuerdo todas las canciones que tocaron, fue un set muy largo (30 temas clásicos)
Momento memorable cuando fue el turno de "The Show Must Go On" (mi preferida) - quién la interpretó? Sí, lo habéis adivinado: Thomas Vikström. Creo que le grité un "Bravo". Como ya he dicho, fue en un teatro, y la mayoría de la gente (hubo gloriosas excepciones) estaba muy seria, sin cantar ni gritar ni ná (¿les daría vergüenza?). Al principio me dio un pelín de corte, pero luego pensé, "¿qué narices? Es un concierto de rock" y me "solté la melena", por decirlo de algún modo. Total, que acabé gritando como una loca cada vez que el señor Thomas Vikström aparecía en el escenario jajaja (es que se me caía la baba! - en sentido figurado, ¿eh?)
Precioso duó de Michelle McCain y Glaciela Armendariz en "Love Of My Life", balada hermosa donde las haya. Mats Levén interpretó esa genial "I Want It All" y "We Will Rock You", entre otras, con las que el público se animó. También cantó a dúo con Michelle McCain la preciosa "Who Wants To Live Forever". Un momento muy gracioso cuando Mats salió a escena para cantar "I Want To Break Free", llevando un plumero y ataviado un pañuelo en la cabeza, un mandil y en calzoncillos (o unos pantalones sospechosamente cortos y ajustados). El cachondeo fue máximo cuando apareció Thomas Vikström con una falda, peluca violeta, pechos de plástico y una fregona (O_O). Vaya par de competidores que le han salido a Berto Romero jajaja.
"Barcelona" fue una de las más aplaudidas, dúo de la soprano Glaciela Armendariz y Thomas Vikström. No faltaron temas como "It's A Kind Of Magic", "Bohemian Rhapsody", "We Are The Champions" o "Somebody To Love". Fue muy bonito el gesto de Mats Levén, que sacó a bailar a una mamá de la primera fila. Thomas, por su parte, se dedicó a coquetear con las intérpretes de la orquesta y las señoras del público. Al final, acabamos de pie cantando dando palmas y bailando (no todo el mundo, repito), el estribillo de "We Will Rock You", casi todo el teatro gritaba "We will - we will rock you", una y otra vez.
En un abrir y cerrar de ojos de más de dos horas, el concierto había terminado. Me dirigí a la planta baja, a ver si encontraba a mr Vikström. Y lo hice. Y creo que se acordaba de mí - o a lo mejor es que soy una fan demasiado ilusa. Le grité que había estado impresionante, que me había parecido genial o algo así, y ale, de pronto estaba dándole dos besos y abrazada a él. No me preguntéis cómo. Le pedí una foto y, ale, foto que tengo con uno de mis ídolos (aparezco con una sonrisa de felicidad... os lo imagináis, ¿verdad?) Y dijo que hasta la próxima en San Sebastián (vendrá con Therion en Octubre - aunque el hombre ha dicho San Sebastián muy convencido, yo en la web de la banda veo más bien Bilbao... -, y no me los perderé, estoy casi segura). Tuve mi segundo minuto de gloria de la noche, me despedí y desaparecí entre las calles de Oviedo (oh, qué literario ha quedado eso último)
Una experiencia muy edificante.
Os recomiendo encarecidamente ver este show si tenéis la oportunidad!!
Y para que veáis a Thomas en acción, os dejo un vídeo muy bueno en el que interpreta "The Show Must Go On":